
En muchas ocasiones nosotros somos nuestro peor enemigo.
Censuramos racionalmente nuestros pensamientos y deseos, damos por reales situaciones que no lo son tanto, creemos que no vamos a ser capaces, que no estamos suficientemente preparados, que conseguir esto o aquello es imposible, que no estamos a la altura. Nos autolimitamos.
Al menos, eso es lo que a menudo nos pasa a los “a pesar de mí”.
No obstante, seguimos luchando, es lo que nos salva.
Censuramos racionalmente nuestros pensamientos y deseos, damos por reales situaciones que no lo son tanto, creemos que no vamos a ser capaces, que no estamos suficientemente preparados, que conseguir esto o aquello es imposible, que no estamos a la altura. Nos autolimitamos.
Al menos, eso es lo que a menudo nos pasa a los “a pesar de mí”.
No obstante, seguimos luchando, es lo que nos salva.
0 comments:
Post a Comment