
¡¡Socorro!!
Estoy liadísimo de trabajo y el tiempo se ha convertido en un bien muy escaso, demasiado escaso. Además, en las últimas semanas mi casa se ha transformado en una especie de campamento de acogida en el que, está claro, hay que atender a los visitantes.
El destino se ha conjurado, cual malvado ejercito de vampiros, para sustraer hasta el último segundo de mi añorado tiempo.
Bueno, se que pronto vendrán tiempos más dadivosos y espléndidos en los que podré recuperar un mayor control sobre el maldito reloj.
No os vayáis que, aunque esté menos, sigo estando.
Estoy liadísimo de trabajo y el tiempo se ha convertido en un bien muy escaso, demasiado escaso. Además, en las últimas semanas mi casa se ha transformado en una especie de campamento de acogida en el que, está claro, hay que atender a los visitantes.
El destino se ha conjurado, cual malvado ejercito de vampiros, para sustraer hasta el último segundo de mi añorado tiempo.
Bueno, se que pronto vendrán tiempos más dadivosos y espléndidos en los que podré recuperar un mayor control sobre el maldito reloj.
No os vayáis que, aunque esté menos, sigo estando.
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