
Estoy un poco raro.
Esta tarde he estado con una buena amiga a la que se últimamente se le han complicado un poco las cosas. Tenía necesidad de desahogarse, de compartir alguno de sus temores y de tratar de conjurar las malditas complicaciones. Hemos hablado un buen rato y nos hemos tomado un par de cervezas.
Pero cuando he salido de su casa tenía esa sensación tristona que te produce saber que no has sabido hacer los deberes, que nos has sabido dar respuesta a sus deseos razonables y a sus reivindicaciones cargadas de razón, que te vas cuando deberías quedarte. Que, seguramente, no has estado a la altura.
Esta tarde he estado con una buena amiga a la que se últimamente se le han complicado un poco las cosas. Tenía necesidad de desahogarse, de compartir alguno de sus temores y de tratar de conjurar las malditas complicaciones. Hemos hablado un buen rato y nos hemos tomado un par de cervezas.
Pero cuando he salido de su casa tenía esa sensación tristona que te produce saber que no has sabido hacer los deberes, que nos has sabido dar respuesta a sus deseos razonables y a sus reivindicaciones cargadas de razón, que te vas cuando deberías quedarte. Que, seguramente, no has estado a la altura.
0 comments:
Post a Comment