
Se había construido un mundo a su medida
Una burbuja de ética individualizada
Un cosmos unipersonal
repleto de amores imaginarios
y de bonitas palabras recién inventadas
Un espacio íntimo, donde no cabía lo ajeno
Sin dioses ni patrias
Sin leyes ni tribunales
Sin códigos ni costumbres
Sólo ella y su imaginación
Sólo ella y su enorme interior
Sólo ella y sus sueños
Sólo ella, nadie más
Sólo ella
¿Fue feliz?, nadie lo sabe
Primero ella no me dejó
Luego yo perdí el interés
Después ya eran dos mundos
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